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jueves, 27 de marzo de 2014

ALGO MAS PARA ENTENDER EL CRECIMIENTO DE LA DELINCUENCIA!! ....COMO PREVENIR!

La delincuencia en todas sus variantes se ha visto incrementada gradualmente , entendiendo como delincuencia aquellas acciones nocivas que van en detrimento de los elementos que conforman una sociedad, el narcotráfico, el secuestro, los asaltos, los robos, etc.
 Estos son un reflejo de los valores hedonistas que una sociedad refleja a aquellos que ante la necesidad que la sociedad les exige de tener cada vez mas productos de consumo, y ante la imposibilidad de esta de brindar las opciones para que estas necesidades se satisfagan genera un conflicto al interior de la sociedad.
La delincuencia se conoce como el fenómeno de delinquir o cometer actos fuera de los estatutos impuestos por la sociedad, pero es poco lo que sobre las verdaderas causas por las que una persona puede introducirse en este mundo.
Son diversas las causas; pueden ser orgánicos, fisiológicas, patológicas, influencias externas como el medio en el que se desarrollan los primeros años de su vida, la carencia de afecto y atención por parte de los padres o simplemente mala orientación.

I -Delincuencia:
Correr riesgos a veces se manifiesta en una conducta delincuente. Los actos delictivos varían en gravedad desde los hurtos y el vandalismo hasta el asalto, la violación y el asesinato. Las personas de 16 y 18 años que incurren en actos criminales son llamadas delincuentes juveniles (la edad tope varía según el país y la naturaleza del delito). En Estados Unidos, aún cuando los menores de 18 años sólo conforman el 38% de la población, cometen más de los crímenes graves.
En algún punto de su vida, muchos adolescentes- sino la mayoría- incurren en alguna clase de conducta que puede ser llamada delictiva. Por ejemplo, los hurtos son muy comunes, lo mismo que ciertos actos menores de vandalismo- el daño a la propiedad ajena por el mero placer de destruir-. Catalogar a los individuos de delincuentes dependen de si han sido arrestados y con que frecuencia. Hasta cierto grado, también depende de la raza, la posición socioeconómica y la composición de la familia.
Estadísticamente, los índices de delincuencia son mayores en las áreas urbanas pobres (lo que en parte se debe a la tendencia de la policía a efectuar más detenciones en estas zonas). La delincuencia es más probable entre los grupos étnicos de otras culturas o zonas rurales recién asimilados a la vida urbana. Los hombres jóvenes hijos de madres solteras son en especial proclives a las conductas delictivas, y esto es cierto tanto para los niveles socioeconómicos bajo como para los altos. La responsabilidad de este hecho no recae sólo en la ausencia de un modelo masculino, porque la presencia de un padrastro no parece mejorar la situación; el muchacho que tiene un padrastro se mete en tantos líos como el que vive con su madre sola.
Sociólogos y psicólogos explican la conducta delictiva en diferentes formas. Las teorías y estadísticas sociológicas vinculan la delincuencia a los factores ambientales, pero no dan cuenta de los componentes psicológicos. Las teorías psicológicas sostienen que los puros factores del medio no revelan por qué la gente comete delitos. Las personas no son delincuentes por ser pobres o habitar en las ciudades; lo son tal vez porque han sido de continuo incapaces o no están dispuestas a adaptarse a la sociedad, a desarrollar un adecuado control de los impulsos a encontrar válvulas para la ira y la frustración. Es probable que la distinción entre las causas sociales psicológicas de la delincuencia sea artificial.
Como hemos visto, a menudo los factores sociológicos tienen secuelas psicológicas y viceversa. El influjo social del hacinamiento, la movilidad, los rápidos cambios y la despersonalización contribuyen a los problemas emocionales. Al igual que otras pautas, la delincuencia es una forma de adaptación a las realidades sociales y psicológicas de la adolescencia, una adaptación extrema a lo que la sociedad desaprueba. La delincuencia satisface ciertas necesidades de autoestima, y brinda la aceptación del grupo de camaradas y una sensación de autonomía. Para algunos delincuentes juveniles, el escalofrió de las conductas arriesgadas es un elemento irresistible. Además de estos factores, la investigación ha implicado a los medios de comunicación en el desarrollo de comportamientos delictivos entre adolescentes vulnerable. Por ejemplo, las películas pueden afectar a los adolescentes perturbados mediante los procesos de aprendizaje social. La identificación del muchacho con los personajes de un filme de violencia puede llevar a conductas imitativas, incluyendo actos de agresividad. La formulación de valores personales en medio de elecciones en conflicto a menudo coloca a los adolescentes bajo tremendas presiones, que a veces llevan a la depresión y otras respuestas de estrés.
II -Individuos con Tendencias Delictivas:
El comportamiento delictivo comienza a menudo en los primeros años de la adolescencia con pequeños hurtos y asaltos. En gran medida, esta delincuencia es de carácter ocasional, es decir, que rara vez es premeditada y que puede surgir del deseo de divertirse con los amigos. La mayoría de los jóvenes no pasa de ahí, pero algunos van más allá y cometen delitos más graves. Del porcentaje relativamente numeroso de los delincuentes ocasionales se destaca el porcentaje reducido de los que serán reincidentes. Estos a menudo han pertenecido a bandas y, a través de un proceso de socialización, se han habituado a un modo de vida criminal.
Un grupo muy reducido de delincuentes es responsable de una gran parte de delitos. Esto es así, especialmente, en delitos tales como las violencias y robos con fuerza en las cosas en los que se distingue un núcleo de reincidentes múltiples cuyas actividades delictivas no guardan proporción con el número de individuos que los componen. Los delincuentes que pertenecen a esta categoría son en general bien conocidos por los servicios sociales y las fuerzas del orden desde su primera infancia. La manera más eficaz de prevenir el gran número de delitos cometidos por estas personas es impedir que este tipo de delincuencia consiga adeptos.
Cuanto más se permita perpetuar este tipo de conductas delictivas, más difícil será frenarlas mediante medidas sociales o de intervención con fines preventivos. Por ello, resulta decisivo impedir lo antes posible que los niños y adolescentes se dejen atraer por la delincuencia grave. Para impedir que las normas de las bandas sustituyan a las de la sociedad es importante romper esas bandas tan pronto como sea posible. La sociedad debe reaccionar contra estas conductas erróneas en una fase precoz.
III -Causas de la Delincuencia:
La delincuencia forma parte integrante de nuestra sociedad y la mayor parte de los delincuentes se comportan en lo esencial como el resto de la población. Una consecuencia de esto es que la forma que adopte la existencia cotidiana -es decir, la sociedad en que vivimos todos nosotros, criminales o no- será la que más influya en el desarrollo y pautas de la delincuencia. La tarea de la lucha preventiva contra las causas y las condiciones de la delincuencia y de los comportamientos socialmente indeseables compete a todas las instituciones sociales
La amplitud y la distribución de la delincuencia en una zona dependen en gran medida del tipo de personas que residen o la frecuentan; lo que podríamos denominar genéricamente "usuarios". En un medio rural, las personas que frecuentan una zona son a menudo las mismas que la habitan, pero en un medio urbano el número de personas que frecuentan una zona es mucho mayor que el número de habitantes. Por "usuarios" se entiende, pues, además de los habitantes, a las personas que trabajan en una ciudad sin residir en ella. A esas personas hay que añadir en tanto que personas que frecuentan una zona, a los turistas nacionales y extranjeros, así como a los "amantes de las distracciones", es decir, quienes se desplazan desde zonas periféricas de la ciudad en busca de distracción.
Las explicaciones relativas a las causas de la delincuencia buscan su origen en teorías que se basan en el individuo, en las circunstancias que le rodean, o en una combinación de ambos tipos de elementos. Sin embargo, las diferencias de orden cultural no son suficientemente importantes para poder esperar que las causas "individuales" varíen en gran medida.
Aunque en criminología existen diversas teorías, el enfoque que se ha dado en llamar teoría de la actividad rutinaria, afirma que son tres los elementos que influyen en la génesis del acto delictivo:
  • Un individuo con tendencias delictivas.
  • Objetos interesantes para un acto delictivo,
  • Ausencia de protección suficiente.
El acto criminal se produce cuando un individuo inclinado a la delincuencia entra en contacto con un objeto interesante para un acto delictivo que carece de la protección suficiente.
Prevenir la delincuencia implica actuar sobre cualquiera de los elementos mencionados. Una prevención eficaz de la delincuencia no supone que se pueda o que se deba eliminar la totalidad de dichos elementos.
El volumen y la forma que adopta la delincuencia vienen dados por la estructura de la población. Los grupos presentes en determinadas zonas serán más propensos a la delincuencia, mientras que en otras otros grupos tenderán a denunciar los delitos o estarán expuestos en mayor grado a convertirse en víctimas de la delincuencia.
IV -Medidas Preventivas:
¿Por qué prevenir? Es importante responder a esta pregunta por muchos motivos. A continuación figuran algunas de las razones por las que conviene elegir la prevención como herramienta básica para la reducción sostenida de la delincuencia, la violencia y la inseguridad:
  • La aplicación de criterios preventivos requiere un riguroso análisis de las causas de la delincuencia y la violencia y la aplicación de una serie de medidas muy eficaces para reducir a corto y largo plazo la cantidad de víctimas y delincuentes. Esas medidas son, entre otras:
  • Un diseño urbano más seguro (espacios públicos y sistemas de transporte público);
  • El apoyo a los niños, los jóvenes y las familias vulnerables;
  • El fomento de la responsabilidad y la creación de conciencia de la comunidad;
  • La capacitación y creación de empleos para los jóvenes de las zonas pobres;
  • La prestación de servicios de proximidad, especialmente de policía y de justicia;
  • La reinserción social de los delincuentes jóvenes;
  • La asistencia a las víctimas de delitos
  • Los criterios preventivos alientan la aplicación de medidas multisectoriales y concertadas en las que participan las municipalidades, la policía, el sistema de justicia, los servicios sociales y de salud, los servicios de vivienda, el sector privado y las organizaciones comunitarias, etc.
  • Los resultados de los estudios longitudinales que se llevaron a cabo con grupos de control durante muchos años coinciden en los importantes beneficios derivados de la aplicación de criterios preventivos.
  • Los beneficios económicos derivados de la aplicación de medidas de prevención del delito, comparados a los de las respuestas tradicionales, basadas en la aplicación de la ley y el encarcelamiento. En algunos casos, los análisis en que se comparan estas dos respuestas muestran una proporción de 1 a 6 a favor de la prevención del delito.
  • Los costos astronómicos que acarrean el delito y la violencia para los países, las ciudades y la población. Según el Informe de Desarrollo Humano de 1994 publicado por las Naciones Unidas, estos costos aproximan los 425.000 millones de dólares en los Estados Unidos, es decir 4.000 dólares por familia por año. Los costos incluyen los servicios de policía y las cárceles y los costos derivados de las muertes y traumatismos, el deterioro económico y los daños a la propiedad.
La prevención promueve la solidaridad, la participación de los ciudadanos y las prácticas de buena administración pública. Fortalece las instituciones democráticas y fomenta una mayor responsabilidad de los servicios públicos antes los beneficiarios, incluidos la policía y los sistemas de justicia.

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